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Jueves, 5 de noviembre

Fórmula 1

Tres amigos llegaron a Brasil en un Renault 6 y lograron que Franco Colapinto lo manejara

El grupo de fanáticos santafesinos recorrió más de 2.000 kilómetros para alentar al piloto en el Gran Premio de San Pablo. El vehículo, bautizado como la Renoleta, fue totalmente restaurado y decorado con los colores de la escudería Alpine.

Franco Colapinto
ArchivoFranco Colapinto, en una imagen de archivo. Foto: Yu Chu Chin · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons
En corto
  • Tres amigos de Santa Fe viajaron a San Pablo en un Renault 6 de 1977 para ver a Franco Colapinto.
  • El auto fue personalizado con los colores de Alpine y banderas para homenajear al piloto argentino.
  • Colapinto se encontró con los fanáticos y tomó el volante del vehículo clásico en una escena que se volvió viral.

Qué pasó

En la previa del Gran Premio de Brasil de Fórmula 1, una historia particular capturó la atención de los aficionados al automovilismo. Tres amigos oriundos de Esperanza, Santa Fe, identificados como Hernán Bonvín, Claudio Goddio y Pablo Quaino, completaron una travesía de más de 2.000 kilómetros a bordo de un Renault 6 fabricado en 1977. El vehículo, al que apodaron cariñosamente como la Renoleta, fue el medio de transporte elegido para llegar al circuito de Interlagos.

Para la ocasión, los entusiastas no dejaron detalles al azar y reacondicionaron el auto clásico. La carrocería fue ploteada con los colores característicos de la escudería Alpine, el equipo donde compite actualmente el argentino, además de incluir banderas de Argentina y Brasil junto al dorsal número 43. El esfuerzo de los santafesinos tuvo una recompensa inesperada cuando, ya en San Pablo, lograron cruzarse con el piloto, quien accedió a subirse y conducir el vehículo ante la sorpresa de los presentes.

Por qué importa

El fenómeno generado por la participación de Franco Colapinto en la máxima categoría del automovilismo mundial trascendió el ámbito estrictamente deportivo. La hazaña de los tres amigos santafesinos se volvió rápidamente tendencia en las redes sociales, ejemplificando el impacto emocional y cultural que el piloto genera en el público nacional. Este tipo de acciones refuerza la conexión entre los seguidores y el deportista, convirtiendo cada presentación en una experiencia que moviliza a miles de fanáticos a realizar largas travesías internacionales.

Este episodio también destaca el rol del piloto como embajador de marca en la región, un factor que el Grupo Renault ha identificado como clave para su estrategia de marketing en Latinoamérica. La combinación de la tradición del modelo Renault 6 con la imagen moderna del equipo Alpine crea un puente visual que los fanáticos aprovechan para mostrar su apoyo, aprovechando la visibilidad global que proporciona la Fórmula 1 y el creciente interés por los eventos internacionales que involucran a argentinos destacados.

El desarrollo

La travesía contó con el acompañamiento de un vehículo de apoyo tripulado por Julio Amherdt, garantizando la logística necesaria para completar el trayecto hasta Brasil. La restauración de la Renoleta no fue solo un proyecto estético, sino una preparación técnica que permitió al grupo realizar el viaje por ruta de forma exitosa. El rodaje de Colapinto manejando el auto por las calles brasileñas quedó registrado en diversos videos que circularon en plataformas digitales, lo que aumentó la exposición del grupo.

Esta actividad se suma al clima previo del Gran Premio de Brasil, programado del 6 al 8 de noviembre en el Autódromo José Carlos Pace. Según los registros de la Fórmula 1, Colapinto llega a esta fecha con una performance consolidada tras obtener 27 puntos y figurar en ocho oportunidades dentro del top 10 a lo largo de la temporada. El contexto actual marca una movilización económica importante, ya que las búsquedas de viajes hacia San Pablo se multiplicaron por siete durante este período.

Por su parte, la marca Alpine continúa desarrollando activaciones para aprovechar el carisma del piloto, quien es visto por los directivos globales del grupo como un héroe moderno capaz de revitalizar la imagen de sus productos en el mercado regional. La Renoleta funcionó, en este sentido, como una pieza publicitaria espontánea que se alineó con la estética de la escudería, demostrando cómo el entusiasmo de los seguidores puede integrarse a las dinámicas comerciales del automovilismo deportivo internacional.

NEV

Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial

Cubrimos economía, negocios y política con foco en la decisión concreta que tiene que tomar una empresa esta semana.