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Viernes, 16 de octubre

Clima y campo

Productores rurales evacúan miles de cabezas de ganado por la crecida de los ríos en el Litoral debido al fenómeno de El Niño

El avance del agua en Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos fuerza movimientos masivos de hacienda para evitar pérdidas. Las condiciones climáticas extremas persisten y complican la logística en las zonas ribereñas frente a un pronóstico de lluvias intensas.

Rust Mite, Aceria anthocoptes
Imagen ilustrativaRust Mite, Aceria anthocoptes. Foto: Photo by Eric Erbe; digital colorization by Chris Pooley (USDA, ARS, EMU).[2] · Public domain · Wikimedia Commons
En corto
  • Productores rurales del Litoral deben evacuar ganado ante el aumento del caudal en los ríos Paraná y Uruguay.
  • El fenómeno climático de El Niño genera alertas y obliga a movilizar miles de cabezas de hacienda a tierras altas.
  • La medida preventiva implica mayores costos logísticos, de alimentación y de alquiler de campos para las familias productoras.

Qué pasó

La llegada del fenómeno de El Niño al Litoral argentino provocó una crecida significativa en los niveles de los ríos Paraná y Uruguay, afectando directamente las zonas rurales de Corrientes, Santa Fe y Entre Ríos. Debido a la inundación de campos y el deterioro de los caminos rurales, los productores debieron iniciar operativos de evacuación de miles de cabezas de ganado para trasladarlas a zonas seguras.

Las autoridades locales y entidades del sector agropecuario participan en la coordinación de estos traslados masivos. En localidades como Empedrado, el municipio ha convocado a los productores para organizar la salida de animales desde las islas. Asimismo, la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes mantiene gestiones activas ante el Senasa para agilizar los movimientos de hacienda y garantizar que las medidas sanitarias y logísticas permitan proteger el capital productivo frente al avance del agua.

Por qué importa

El fenómeno de El Niño no es un evento pasajero, sino una condición climática que, según el Servicio Meteorológico Nacional, mantendrá precipitaciones por encima de lo normal hasta el cierre del año. Esta situación altera la dinámica económica de las provincias ribereñas, donde el agua no solo inunda pasturas, sino que compromete la continuidad de la cadena ganadera y eleva los costos operativos de quienes dependen directamente de la tierra.

La preocupación central radica en el impacto que estos desplazamientos tienen en la estabilidad económica de los productores. La necesidad de alquilar tierras alternativas, pagar fletes para el traslado de los animales y cubrir costos adicionales de alimentación representa una carga financiera inesperada. Para el sector, el desafío ahora es evitar una mortandad masiva mientras se busca gestionar la logística en un entorno donde el agua continúa ganando terreno en los campos.

Cómo te impacta

Si vivís en la región, la crecida afecta directamente el funcionamiento cotidiano y los servicios en las zonas rurales. Para quienes no están en el campo, el impacto se traslada a los precios de los alimentos, ya que el estrés hídrico y los costos logísticos que enfrentan los productores encarecen la cadena de producción de carne. Cualquier complicación en la ganadería puede verse reflejada, eventualmente, en las góndolas cuando se ajustan los valores por menores rendimientos o mayores gastos.

El desarrollo

La situación es crítica y los ganaderos evalúan constantemente el traslado de animales a campos más altos en Santa Fe y Entre Ríos. Esta estrategia busca resguardar el valor de la hacienda hasta que los niveles de los ríos desciendan. Sin embargo, no se trata de una solución sencilla, puesto que la infraestructura de transporte y la disponibilidad de tierras altas también sufren las consecuencias del clima extremo, complicando el tránsito y la oferta de campos aptos para recibir a miles de cabezas.

El contexto meteorológico refuerza la urgencia de estas medidas. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, octubre, noviembre y diciembre de 2026 registrarán lluvias superiores a lo habitual. Este pronóstico implica que el suelo permanecerá saturado y los ríos mantendrán caudales altos, lo que dificulta cualquier plan de retorno a los campos originales. Las comunidades ribereñas se mantienen en alerta permanente mientras coordinan recursos para enfrentar las crecidas que se prolongarán durante todo el trimestre.

  • Traslado preventivo de hacienda hacia campos ubicados en zonas altas de Santa Fe y Entre Ríos.
  • Gestiones ante el Senasa para facilitar los movimientos masivos de animales entre diferentes distritos.
  • Organización comunitaria a través de municipios y sociedades rurales para la evacuación desde zonas isleñas.

El futuro cercano exige una gestión prudente de los recursos disponibles. Ante la continuidad de las inundaciones, el sector ganadero se enfrenta a una prueba de resistencia donde la coordinación entre el Estado, mediante organismos de control como el Senasa, y las asociaciones de productores resulta indispensable para evitar una crisis mayor. La inversión en logística se volvió la prioridad absoluta, dejando de lado los planes de expansión hasta que el fenómeno de El Niño comience a perder su intensidad.

NEV

Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial

Cubrimos economía, negocios y política con foco en la decisión concreta que tiene que tomar una empresa esta semana.