- Las tasas de referencia TAMAR y BADLAR finalizaron la última semana de septiembre con un ajuste al alza.
- La tasa TAMAR alcanzó el 23,63% anual, mientras que la BADLAR se posicionó en el 22,50%.
- Este encarecimiento del fondeo en pesos altera el costo de las líneas de crédito a corto plazo para empresas.
Qué pasó
Al cierre de la última semana de septiembre de 2026, el mercado financiero local registró un movimiento alcista en las tasas de interés de referencia. La tasa TAMAR, que refleja el rendimiento de los depósitos a plazo fijo superiores a mil millones de pesos en bancos privados, escaló hasta el 23,63%. En paralelo, la tasa BADLAR, utilizada como indicador del costo de fondeo bancario en pesos, también acompañó esta tendencia, ubicándose en el 22,50% anual.
Este comportamiento representa un cambio de dinámica tras la descompresión observada en las ruedas anteriores de este mismo mes. Si bien las variaciones son acotadas, el mercado de dinero empieza a reflejar una mayor firmeza en los rendimientos en pesos. Este ajuste se produce en un contexto donde los contratos de futuros de moneda extranjera mantienen una relativa calma, sin señales claras de tensión en la curva cambiaria para los meses venideros.
Por qué importa
Para cualquier dueño de pyme o gerente comercial, el movimiento de estas tasas no es una cuestión meramente técnica o de escritorio, sino que impacta directamente en el balance operativo. La mayoría de las líneas de crédito bancario de corto plazo para empresas están indexadas a estas tasas de referencia, por lo cual cualquier suba, incluso la más moderada, se traslada de manera casi inmediata al costo financiero que la firma paga para financiar su capital de trabajo.
La suba de las tasas de referencia encarece el costo de las líneas de crédito de corto plazo para las pymes, elevando el costo financiero del capital de trabajo necesario para la operatoria diaria.
La evolución de estas tasas permite observar qué está pasando con la liquidez del sistema bancario y cuál es la expectativa sobre el valor del peso. Cuando el costo del dinero sube, las empresas deben recalcular su margen de rentabilidad neto, ya que el gasto por intereses consume una porción más grande del resultado operativo. Esta semana, el equipo de finanzas deberá poner foco en la renovación de descubiertos y créditos para pagar a proveedores.
Cómo te impacta
Si tu pyme tiene deuda tomada a tasa variable, es probable que la próxima cuota de interés llegue con un ligero recargo respecto a lo proyectado hace diez días. Ante este escenario, lo recomendable es revisar la estructura de pasivos a corto plazo y evaluar si es conveniente refinanciar posiciones ahora antes de que la tendencia alcista se consolide, o bien optimizar el ciclo de caja para depender menos de los descubiertos bancarios durante el próximo mes.
El desarrollo
El aumento de las tasas TAMAR y BADLAR ocurre tras un mes de septiembre donde el Banco Central ha mantenido una actividad de compras de divisas muy acotada, lo que sugiere una gestión cautelosa de la liquidez. Los especialistas observan que este movimiento permite a los bancos mejorar parcialmente sus rendimientos, los cuales habían sufrido una caída significativa tras alcanzar niveles máximos durante el mes de agosto. Esta recomposición busca devolver cierta lógica al mercado de pesos frente a la inflación.
Resulta fundamental recordar que, bajo la normativa vigente para el segmento pyme, las tasas que los bancos aplican sobre la cartera general se calculan sumando un margen fijo, conocido como 'spread', a la tasa TAMAR de referencia. Por lo tanto, cualquier pequeña variación en la tasa base se traslada directamente a las condiciones de financiamiento de las micro, pequeñas y medianas empresas, alterando el costo efectivo anual de cualquier préstamo que se tome en este cierre de mes.
Mientras el mercado financiero se ajusta a estas nuevas tasas, el sector corporativo mantiene una mirada atenta sobre la curva de futuros. Hasta el momento, los contratos para los meses de octubre y diciembre no han mostrado variaciones significativas, lo que implica que la suba de tasas en el mercado de dinero no ha sido leída todavía como una señal de mayor volatilidad cambiaria inminente, sino como una normalización de los rendimientos internos del sistema bancario doméstico.
- Revisar el costo actual de los descubiertos bancarios vigentes y sus condiciones de renovación.
- Proyectar las necesidades de caja para el mes de octubre ante un posible encarecimiento del crédito.
- Analizar la conveniencia de pasar deuda variable a tasa fija si las condiciones del mercado empeoran.
- Negociar mejores condiciones crediticias utilizando el certificado pyme para reducir el peso de los márgenes bancarios.
Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial
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