- AySA presentó una propuesta tarifaria que modifica los coeficientes zonales por una nueva escala de cinco niveles.
- Cerca de dos millones de usuarios enfrentarán un incremento promedio del 22,6% en sus boletas mensuales.
- El cambio impactará en los presupuestos familiares al ajustar el esquema de subsidios antes del paso de la empresa a manos privadas.
Qué pasó
El Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) convocó este lunes a una audiencia pública virtual para debatir un nuevo esquema de facturación para el servicio de agua y saneamiento. La propuesta de AySA, elaborada ante la próxima transición de la compañía hacia una gestión privada prevista para mediados de noviembre, implica una reconfiguración total de la estructura tarifaria que afecta a los usuarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La iniciativa presentada por la empresa busca dejar atrás el sistema de once coeficientes zonales vigente para implementar una escala de cinco niveles, diseñada a partir de los datos recolectados en el Censo 2022. Este cambio en la metodología de cálculo no solo busca actualizar los valores, sino también eliminar subsidios y reajustar la clasificación territorial de los inmuebles, lo que resultará en montos finales distintos para los usuarios residenciales en los próximos ciclos de facturación.
Por qué importa
La revisión tarifaria es un paso crítico en el proceso de privatización de la empresa, ya que define la base sobre la cual operará el nuevo concesionario a partir de finales de año. El impacto principal radica en la modificación de la carga financiera para las familias, dado que la propuesta no solo implica ajustes por inflación, sino una alteración directa en el peso que el servicio de agua tendrá dentro de la canasta básica de gastos del hogar.
Cómo te impacta
Si sos uno de los usuarios alcanzados por la suba, notarás que el gasto mensual destinado a cubrir el agua y las cloacas subirá a partir de la implementación del nuevo cuadro. Según las estimaciones actuales, la factura media pasaría de los $29.116 actuales a $35.710, lo que representa un desembolso extra en tu presupuesto familiar. Estos valores se refieren a costos sin impuestos y calculados según los precios vigentes a septiembre de 2026.
El desarrollo
La propuesta actual se fundamenta en la necesidad de ordenar la facturación mediante criterios más precisos sobre los niveles de ingresos y las características de los hogares según el Censo. Además, una parte del aumento para 504.000 hogares se explica específicamente por la eliminación del beneficio del 15% de descuento que recibían hasta el momento. Este proceso de ajuste busca corregir distorsiones previas antes de que el capital privado tome el control total de la operatividad del servicio.
Es fundamental tener en cuenta que el futuro del servicio también estará atado a un mecanismo de actualización nominal mediante el denominado 'coeficiente K'. Este indicador ajustará las tarifas de acuerdo con los costos operativos, lo que garantiza que, aunque se trate de un sector privatizado, las boletas sigan la evolución de las variables económicas. Aunque el primer ciclo tarifario no proyecta aumentos reales, los usuarios deben esperar ajustes automáticos que acompañarán la inflación acumulada.
Finalmente, el contrato de concesión mantendrá un esquema de protección mediante la tarifa social, que actualmente alcanza a unos 160.000 usuarios en todo el AMBA. Aunque la audiencia pública de este lunes marca el inicio del debate y la presentación de los cálculos técnicos, la decisión final sobre la aplicación del nuevo esquema recae en la autoridad de control del ERAS. Los usuarios deberán esperar las resoluciones oficiales que confirmarán el calendario de los próximos pagos.
Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial
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