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Lunes, 26 de octubre

Mercado laboral

El desempleo alcanzó su nivel más alto desde 2021 y la informalidad laboral llega al 45%

El INDEC informó un deterioro en los indicadores del segundo trimestre de 2026. La desocupación subió al 7,9% y la precariedad laboral afecta a casi la mitad de los trabajadores ocupados en los centros urbanos del país.

Calle Florida, Buenos Aires
Imagen ilustrativaCalle Florida, Buenos Aires. Foto: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires · CC BY 2.5 ar · Wikimedia Commons
En corto
  • El desempleo en Argentina subió al 7,9% durante el segundo trimestre de 2026.
  • La tasa de informalidad laboral alcanzó el 45% en los 31 aglomerados urbanos.
  • Este escenario refleja una mayor precariedad que presiona sobre los ingresos de los hogares.

Qué pasó

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) difundió los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares correspondientes al segundo trimestre de 2026. El informe reveló que la tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el conjunto de los 31 aglomerados urbanos del país. Se trata del nivel más elevado de desempleo registrado desde el año 2021, lo que marca un punto de inflexión negativo para el mercado de trabajo tras periodos de mayor estabilidad relativa.

A este dato se suma la preocupante situación de la informalidad laboral, que escaló hasta alcanzar el 45% de los trabajadores. El relevamiento oficial muestra que, durante el periodo analizado, un mayor número de personas se volcó a la búsqueda activa de empleo, pero se enfrentó a un mercado con condiciones más precarias y una dificultad creciente para acceder a puestos de trabajo registrados que ofrezcan cobertura de seguridad social y beneficios legales estables.

Por qué importa

La relevancia de estos indicadores radica en el impacto directo que la precariedad laboral tiene sobre la economía real de las familias. Cuando el empleo informal crece, la población pierde protección social frente a eventuales crisis o emergencias personales. Esta estructura laboral se traduce, en la práctica, en ingresos más bajos, una mayor volatilidad en las remuneraciones mensuales y la ausencia total de mecanismos de resguardo como vacaciones pagadas, aguinaldo o aportes jubilatorios obligatorios.

El aumento en la desocupación sugiere, además, que el tejido productivo está teniendo dificultades para absorber a la oferta laboral que intenta reinsertarse o ingresar por primera vez al mercado. La combinación de un desempleo que sube y una informalidad que se mantiene en niveles históricamente altos limita el poder de consumo de la mayoría de los trabajadores, generando una cadena de restricciones que termina por enfriar la actividad económica en su conjunto debido a la falta de previsibilidad.

Cómo te impacta

Para tu bolsillo, esta realidad se traduce en una mayor competencia por los puestos de trabajo disponibles, lo que tiende a estancar los niveles salariales y dificulta cualquier tipo de negociación por mejores ingresos. Al haber una mayor proporción de trabajadores en la informalidad, la capacidad de ahorro se vuelve casi nula, obligando a las familias a priorizar el gasto en bienes de primera necesidad y a recortar cualquier otro tipo de consumo que no sea estrictamente indispensable para el mes.

Si formás parte de la fuerza laboral, este contexto exige una mayor atención sobre las condiciones de cualquier oferta de empleo que recibas. La incertidumbre sobre la estabilidad del trabajo suele derivar en una mayor dificultad para acceder a créditos bancarios, cuotas para bienes durables o incluso el alquiler de una vivienda, ya que los empleadores informales no brindan los comprobantes de ingresos requeridos por las entidades financieras o los dueños de inmuebles para concretar trámites formales.

El desarrollo

El deterioro en las condiciones del mercado laboral no ocurrió de forma aislada, sino que es parte de un proceso que se viene observando en los informes trimestrales del organismo estadístico. Si bien durante 2025 los indicadores mostraban ciertas fluctuaciones, el salto hacia el 45% de informalidad y el 7,9% de desempleo en el segundo trimestre de 2026 marca una tendencia clara. Estos valores no solo superan los registros del año pasado, sino que ubican la situación en un techo no visto desde hace un lustro.

Las fuentes oficiales señalan que la población ocupada está sufriendo una presión creciente, con una diferenciación regional importante que afecta de distinta manera a los distintos aglomerados del país. Esta segmentación complica las políticas públicas de empleo, dado que no todos los territorios responden de la misma manera ante los ciclos económicos. El fenómeno de la informalidad, que ha sido un problema estructural en Argentina, ha ganado terreno incluso en sectores que anteriormente presentaban mayor formalidad y estabilidad para los empleados contratados.

Para los especialistas, la clave estará en observar si las medidas tomadas en el trimestre venidero logran revertir este proceso de empobrecimiento de la estructura laboral o si, por el contrario, la informalidad se asentará como la nueva normalidad. La falta de inversiones claras y la inestabilidad en el poder adquisitivo han sido, hasta ahora, los factores determinantes que impiden que los trabajadores puedan migrar hacia empleos de mayor calidad, dejando al mercado laboral en un estado de alta vulnerabilidad constante.

  • Aumento del desempleo al 7,9% como nivel máximo desde 2021.
  • Consolidación de la informalidad laboral en el 45% de la población.
  • Incremento en la cantidad de personas que salen activamente a buscar trabajo.
  • Mayor presión sobre los ingresos familiares debido a condiciones de precariedad.
NEV

Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial

Cubrimos economía, negocios y política con foco en la decisión concreta que tiene que tomar una empresa esta semana.