- El consumo anual de pollo superó por primera vez al de carne bovina en Argentina.
- La ingesta de pollo se posicionó en 47 kilos per cápita contra los 46,7 de la vacuna.
- Este cambio refleja una transformación estructural en el presupuesto de los hogares y sus hábitos.
Qué pasó
La balanza del consumo de proteínas animales en Argentina experimentó un giro sin precedentes durante este año. Por primera vez en la historia económica del país, la demanda de carne de pollo logró superar los volúmenes de la carne vacuna, consolidándose como la opción principal en la dieta de los argentinos, quienes han modificado sus preferencias en medio de un contexto de reajuste económico general.
Las estadísticas recientes indican que el consumo de pollo alcanzó un promedio de 47 kilos por habitante, mientras que la carne bovina se situó en los 46,7 kilos anuales. Este desplazamiento marca una tendencia que comenzó a gestarse tiempo atrás y que hoy se cristaliza en los números oficiales, transformando la estructura tradicional del plato cotidiano en los hogares de todo el territorio nacional.
Por qué importa
Este cambio no es solo una anécdota estadística, sino que refleja un ajuste profundo en el presupuesto familiar. La carne vacuna, históricamente el motor del consumo proteico local, ha visto su demanda retroceder a medida que los hogares buscan alternativas más accesibles frente a la suba de precios, encontrando en el pollo una opción versátil y de menor costo relativo que permite mantener el aporte nutricional.
Cómo te impacta
Para tu bolsillo, este fenómeno implica que el pollo ha pasado a ser el protagonista indiscutible a la hora de hacer las compras en el supermercado o la carnicería. Al elegir este producto, estás siguiendo una tendencia nacional que busca compensar el impacto de la inflación en tu sueldo mensual, permitiéndote estirar el presupuesto de alimentación sin resignar proteínas esenciales en tus comidas diarias.
El desarrollo
El análisis del sector indica que el consumo de carne vacuna aún mantiene niveles altos comparados con el resto del mundo, pero la realidad del mercado interno muestra una retracción clara. Adrián Bifaretti, referente del IPCVA, destaca que Argentina sigue en el podio global de consumo bovino junto a Uruguay, pero recalca que hoy existe una disputa directa por cada centímetro de mercado entre el pollo, el cerdo y la vaca.
La carne vacuna no está sola ni se vende sola. Hoy disputa cada centímetro de mercado con el pollo y el cerdo en uno de los países con mayor consumo de proteínas cárnicas del mundo.
Adrián Bifaretti, jefe de Promoción Interna del IPCVA
El crecimiento de la industria avícola ha sido sostenido en los últimos años, con récords históricos en consumo y también en la ingesta de huevos. Algunos informes sectoriales llegan a proyectar una suma combinada de proteínas animales que alcanzaría los 144 kilos anuales por habitante, incluyendo el aporte de los huevos, lo que evidencia una dieta diversificada y adaptada a las nuevas condiciones económicas y de mercado vigentes.
- Ajuste en el presupuesto familiar debido a la inflación sostenida.
- Mayor accesibilidad al pollo frente a los precios de la carne vacuna.
- Cambio en la preferencia del consumidor hacia productos con mejor relación precio-calidad.
- Crecimiento constante y mejora en la oferta de la industria avícola local.
Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial
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