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Viernes, 16 de octubre

Clima y economía

Advierten una probabilidad del 75% de que El Niño alcance una magnitud histórica antes de fin de año

El fenómeno climático amenaza con provocar inundaciones en el norte argentino y complicaciones en la actividad productiva. Los expertos estiman que la intensidad del evento podría extenderse hasta los primeros meses de 2027.

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Imagen ilustrativaAmerican bison k5680-1. Foto: Jack Dykinga · Public domain · Wikimedia Commons
En corto
  • Un informe de la CEPAL proyecta que El Niño tendrá una magnitud histórica antes de diciembre.
  • El fenómeno climático cuenta con una probabilidad del 75% de alcanzar niveles excepcionales.
  • Las inundaciones previstas para el norte del país podrían afectar la producción agrícola y los precios.

Qué pasó

Un reciente informe elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) encendió las alarmas sobre el avance del fenómeno climático conocido como El Niño. El documento, que se apoya en datos técnicos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), indica que existe un 75% de probabilidad de que este evento climático alcance una magnitud histórica antes de que finalice el mes de diciembre del corriente año.

En el caso específico de la Argentina, el organismo internacional señaló que el norte del territorio nacional es la zona más vulnerable ante este escenario. Allí, se anticipan precipitaciones significativamente superiores a los promedios normales, lo que eleva drásticamente el riesgo de registrar inundaciones fluviales. Esta situación se suma a un contexto donde otras regiones del país, como Buenos Aires, ya enfrentan una elevada acumulación de agua en sus suelos.

Por qué importa

La relevancia de este pronóstico radica en el impacto directo sobre la actividad agropecuaria y la infraestructura de diversas regiones argentinas. Dado que la agricultura es uno de los motores fundamentales de la economía local, el exceso de lluvias y las posibles inundaciones representan una amenaza directa para las cosechas. Cuando la producción se ve comprometida por eventos climáticos extremos, las cadenas de valor se alteran y el abastecimiento de insumos se vuelve más complejo.

Más allá de las pérdidas físicas, este fenómeno suele repercutir en la formación de precios internacionales de los alimentos. Si los rendimientos agrícolas caen a nivel regional o nacional, la oferta disminuye, presionando al alza el valor de los productos básicos. Además, el mantenimiento de rutas, caminos rurales y sistemas de desagüe ante eventos de magnitud histórica requiere de una logística especial y gastos extraordinarios que terminan afectando la rentabilidad y la competitividad de las actividades regionales.

Cómo te impacta

Si vivís en zonas rurales o ciudades del norte del país, es posible que experimentes dificultades en el acceso a servicios o transporte debido a posibles anegamientos. Para tu bolsillo, el principal riesgo es el costo de los alimentos frescos, como frutas, verduras o cereales. Cuando el clima daña las cosechas, es frecuente ver ajustes en los precios del supermercado o en el almacén de tu barrio, lo cual afecta tu capacidad de compra mensual.

El desarrollo

El informe de la CEPAL no es la única advertencia oficial sobre la evolución de este ciclo climático. Según registros del Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, existe además una probabilidad superior al 90% de que el evento alcance una intensidad catalogada como 'Muy Fuerte'. Esto implica que, además del norte, otras áreas del país deberán estar en alerta ante posibles excesos hídricos durante los próximos meses de primavera y verano.

Expertos en meteorología han comparado este evento con el ocurrido en el año 1997, el cual permanece en la historia como uno de los antecedentes más severos. Sin embargo, la extensión temporal es otra de las variables que preocupan a los analistas, ya que el período de riesgo por tormentas intensas e inundaciones podría prolongarse significativamente. Las estimaciones actuales sugieren que los efectos del fenómeno podrían sentirse con fuerza hasta marzo o incluso abril del año 2027.

El panorama se complica al considerar el comportamiento cíclico del clima. Tras la culminación de El Niño, históricamente suele suceder una fase de La Niña, el proceso opuesto que en la Argentina suele estar asociado a épocas de sequía prolongada. Esta transición representa un desafío de largo plazo para la economía regional, que debe prepararse para lidiar primero con el exceso de humedad y, posiblemente más adelante, con la escasez de lluvias que afecta la productividad de los suelos.

NEV

Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial

Cubrimos economía, negocios y política con foco en la decisión concreta que tiene que tomar una empresa esta semana.