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Viernes, 30 de octubre

Jubilaciones

El bono de 70.000 pesos quedó congelado y ya representa apenas el 15,7% del haber mínimo

La falta de actualización del refuerzo previsional profundiza la caída del ingreso real de los jubilados. El monto, estancado desde marzo de 2024, pierde peso frente a la inflación acumulada en los últimos meses.

Supermercado Disco en Flores, Ciudad de Buenos Aires
Imagen ilustrativaSupermercado Disco en Flores, Ciudad de Buenos Aires. Foto: Just a Man · CC BY 4.0 · Wikimedia Commons
En corto
  • El bono de 70.000 pesos para jubilados mantiene su valor nominal desde marzo de 2024.
  • El refuerzo representa hoy solo el 15,7% de la jubilación mínima vigente.
  • La falta de ajuste del extra golpea el poder de compra de los sectores más vulnerables.

Qué pasó

El bono de 70.000 pesos que perciben los jubilados y pensionados de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) ha visto erosionada su relevancia dentro del haber total. A raíz de la inflación acumulada y la decisión de mantener el monto sin cambios desde marzo de 2024, el refuerzo se ha desvalorizado significativamente. En la actualidad, este extra representa apenas el 15,7% del haber mínimo, según los datos disponibles al 29 de octubre de 2026.

La normativa vigente, consolidada a través del Decreto 1108/2026, establece que el cobro de este refuerzo alcanza a quienes perciben haberes iguales o menores al mínimo previsional. Aquellos titulares cuyos ingresos superan el piso garantizado por el sistema, perciben un monto proporcional al que resulta necesario para alcanzar el tope fijado. Esta estructura de pagos busca contener el impacto en los sectores más bajos, aunque la licuación del beneficio es evidente ante el aumento generalizado de precios.

Por qué importa

La falta de actualización de este complemento es una pieza clave en la pérdida de ingresos reales que atraviesa el sector. Al no ajustarse por inflación, el componente que funcionaba como un paliativo para cerrar la brecha entre el ingreso previsional y el costo de vida se ha vuelto marginal. Esto obliga a los beneficiarios a enfrentar una canasta de consumo básica con ingresos que no han acompañado el ritmo del índice de precios al consumidor.

Este escenario se enmarca en un contexto de deterioro de los ingresos previsionales acumulado desde finales de 2019. Distintos estudios señalan que las jubilaciones enfrentaron mermas de poder adquisitivo variables pero persistentes, dependiendo del período de análisis y la conformación del haber. La rigidez del bono, al ser un monto nominal inamovible mientras el resto de la economía se desplaza, profundiza el impacto sobre quienes dependen exclusivamente de la mínima para cubrir gastos de alimentación y salud.

Cómo te impacta

Si cobrás la jubilación mínima, esta situación se traduce en una menor capacidad para hacer frente a tus gastos diarios como alimentos, medicamentos o servicios. Al no actualizarse el bono, el dinero extra en tu cuenta de Anses rinde cada vez menos al momento de ir al supermercado o pagar la farmacia, obligándote a restringir el consumo o buscar formas alternativas de financiamiento. Es, en concreto, una pérdida directa de libertad para administrar tu presupuesto mensual.

El desarrollo

El análisis de la evolución previsional muestra disparidades importantes según el tramo de haberes. Mientras que el haber mínimo, apoyado por el bono, fue el componente que más sufrió el congelamiento del refuerzo, los haberes superiores enfrentaron dinámicas distintas. De acuerdo con registros, desde diciembre de 2019 hasta agosto de 2026, la pérdida de poder adquisitivo en las jubilaciones osciló entre el 36% y el 41% en términos reales, reflejando el fuerte impacto de los años de alta inflación.

El abogado previsional Norberto Markarián advirtió sobre el desfase entre las subas de haberes y la inflación. Según sus declaraciones, aunque el nuevo sistema de cálculo indexa los aumentos al índice de precios al consumidor, persiste un retraso inicial que no logra compensar el deterioro previo. Estudios de la Universidad Nacional de Avellaneda confirmaron que, incluso tras los aumentos aplicados durante 2024, muchos jubilados experimentaron retrocesos en sus ingresos reales, evidenciando una tendencia preocupante para el bolsillo de los adultos mayores.

La situación es calificada de crítica por especialistas como Eugenio Semino, defensor de la tercera edad, quien señaló que en el último semestre los jubilados volvieron a perder poder de compra. Las estimaciones indican que los beneficiarios tienen hoy dificultades para acceder a una canasta básica de medicamentos y alimentos, lo que explica por qué muchos han vuelto al mercado laboral o recurren al endeudamiento para completar sus ingresos. El futuro del bono sigue siendo una incógnita ante la falta de anuncios sobre una actualización.

NEV

Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial

Cubrimos economía, negocios y política con foco en la decisión concreta que tiene que tomar una empresa esta semana.