- El Gobierno oficializó la flexibilización de los préstamos en dólares para empresas locales.
- La norma permite a los bancos utilizar parte de los depósitos en moneda extranjera para otorgar crédito.
- Se busca fomentar la reactivación de la actividad económica mediante mayor acceso al financiamiento.
Qué pasó
El Poder Ejecutivo oficializó el pasado 15 de agosto la flexibilización del crédito en moneda extranjera. A través del Decreto de Necesidad y Urgencia 736/2026, publicado en una edición complementaria del Boletín Oficial, se permitió que los bancos puedan prestar parte de los depósitos en dólares a empresas locales. La medida fue impulsada por el equipo económico liderado por el ministro de Economía, Luis Caputo, para modificar las restricciones vigentes desde la crisis de 2001.
La normativa cambia específicamente el artículo 23 del Decreto 905/02. Hasta antes de este cambio, las posibilidades de los bancos para otorgar este tipo de préstamos estaban limitadas para evitar el riesgo por descalce de monedas en el sistema financiero. Ahora, el Banco Central ha completado la reglamentación necesaria para que las entidades puedan ampliar su cartera de clientes, incluyendo a compañías que no poseen vínculos directos con el comercio exterior o la generación propia de divisas.
Por qué importa
Esta medida es de carácter técnico pero tiene un impacto significativo en la dinámica financiera local. Al permitir que una mayor parte de los ahorros en dólares depositados en los bancos se traduzca en préstamos para empresas, se busca reactivar el crédito privado, que durante años tuvo un alcance muy restringido. El Gobierno apunta a que este cambio genere un círculo de mayor liquidez y dinamismo dentro del sistema financiero argentino para estimular la actividad.
Cómo te impacta
Para vos, este movimiento financiero no tiene una consecuencia directa en el día a día de tus ahorros o consumos inmediatos, pero sí influye en el contexto económico general. Si las empresas locales logran financiarse de forma más sencilla, esto puede traducirse en una mayor estabilidad de precios a largo plazo o en la posibilidad de que los comercios mantengan sus servicios operativos, lo cual afecta indirectamente tu capacidad de compra y la estabilidad de tu empleo.
El desarrollo
El antecedente de esta medida se encuentra en las restricciones impuestas tras la crisis de 2001, cuando el descalce de monedas —prestar en una moneda distinta a la que se generan los ingresos— se consideraba un riesgo sistémico. El Gobierno de Javier Milei busca revertir esta lógica, argumentando que el mercado actual requiere una mayor apertura para reactivar la inversión. La reglamentación final del Banco Central especifica las condiciones bajo las cuales los bancos deberán operar estos créditos.
El sector financiero venía reclamando mayor flexibilidad para gestionar los depósitos en dólares que se encuentran inactivos en las bóvedas de las entidades. Con la implementación del DNU 736/2026, los bancos ahora tienen la facultad de evaluar perfiles de empresas que antes estaban descartadas de esta línea de crédito. Se trata de un paso estratégico que el Ejecutivo espera que impulse una mayor confianza y participación en el sistema bancario por parte de los inversores y empresas.
Si bien el impacto es gradual, la medida se posiciona como una herramienta clave dentro de la política de desregulación económica actual. Analistas coinciden en que la efectividad dependerá de la demanda que presenten las empresas locales y de la prudencia con la que los bancos gestionen los riesgos. La intención final del equipo de Luis Caputo es que la mayor circulación de dólares crediticios actúe como un catalizador para la reactivación económica del país hacia finales de año.
Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial
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