- Jensen Huang afirmó que la infraestructura de IA aumentará la demanda de trabajadores de oficios.
- Un centro de datos de 23.000 metros cuadrados puede emplear hasta 1.500 personas especializadas.
- Los trabajadores calificados del sector pueden alcanzar remuneraciones superiores a los 100.000 dólares anuales.
Qué pasó
El CEO de Nvidia, Jensen Huang, puso el foco en un sector del mercado laboral que suele quedar fuera de las discusiones sobre inteligencia artificial: los trabajadores manuales y técnicos. Según el ejecutivo, la próxima gran demanda de empleo no estará en las oficinas, sino en el terreno, ocupada por electricistas, plomeros y albañiles. Esta necesidad surge como consecuencia directa de la expansión global de los centros de datos que sostienen el procesamiento de IA.
Para que la infraestructura tecnológica siga creciendo a la velocidad que exige el mercado, es indispensable contar con una fuerza laboral capacitada en obra. Huang advirtió que la construcción y el mantenimiento de estas instalaciones requieren de una mano de obra técnica masiva, alejándose de los perfiles administrativos que, según otras voces del sector tecnológico, podrían verse desplazados en el corto plazo por las herramientas de automatización e inteligencia artificial actualmente disponibles.
Por qué importa
La relevancia de estas declaraciones radica en un cambio de paradigma sobre qué trabajos se consideran el futuro de la economía. Mientras el sistema educativo tradicional insiste en la formación universitaria de larga duración, la demanda real de las empresas tecnológicas apunta hacia la especialización técnica inmediata. Esto redefine la idea de acceso al éxito económico para las nuevas generaciones, que pueden encontrar estabilidad y salarios competitivos fuera de los entornos académicos convencionales.
Cómo te impacta
Si trabajás en el sector de la construcción, mantenimiento o servicios técnicos, estas proyecciones sugieren un horizonte de mayor demanda y valorización de tu especialidad. La falta de personas capacitadas en oficios crea un escenario donde la oferta de trabajo supera la disponibilidad de trabajadores, lo que suele derivar en mejoras salariales y mejores condiciones de contratación, tanto en proyectos locales de infraestructura como en entornos corporativos de mayor envergadura.
El desarrollo
La magnitud de la inversión en inteligencia artificial es un factor clave en esta ecuación. Nvidia, por ejemplo, ha inyectado recursos masivos para financiar la creación de centros de datos que funcionen con sus propios procesadores. Estas instalaciones no son edificios simples; requieren sistemas complejos de refrigeración, energía eléctrica de alta potencia y conectividad, lo cual es imposible de concretar sin el trabajo especializado de profesionales de la construcción y técnicos en mantenimiento.
El impacto económico es global. Según las estimaciones de la consultora McKinsey, la inversión mundial en infraestructura digital de IA podría alcanzar los 7 billones de dólares hacia 2030. Este capital se traduce en la construcción de complejos masivos donde la mano de obra humana técnica es insustituible. Los líderes del sector tecnológico empiezan a reconocer, con esta mirada, que la automatización tiene límites físicos que solo se resuelven con trabajadores de cuello azul altamente calificados.
La próxima demanda sin precedentes de empleo será de oficios como electricistas, trabajadores de la construcción y fontaneros.
Jensen Huang, CEO de Nvidia
Este escenario presenta un dilema para el mercado educativo actual, centrado casi exclusivamente en carreras de oficina. A medida que la IA reconfigura las tareas administrativas, la industria de la construcción y las energías renovables, indispensables para estos nuevos polos de datos, enfrentan un déficit de profesionales que se está volviendo estructural. La brecha entre la formación técnica disponible y la demanda real plantea una oportunidad de revalorización definitiva para estos oficios históricos.
Redacción Negocios en Vivo · Equipo editorial
Cubrimos economía, negocios y política con foco en la decisión concreta que tiene que tomar una empresa esta semana.

